La funcionaria Jessica Kloster recorrió diferentes parajes junto a los entes camineros para trazar un diagnóstico del sector agropecuario tras las intensas precipitaciones, garantizando además el traslado de víveres, medicamentos y asistencia médica para los pobladores que quedaron aislados.
La secretaria de Producción y Desarrollo Local de la Municipalidad de Juan José Castelli, Jessica Kloster, encabezó un pormenorizado operativo de recorrida y control por los diversos sectores rurales de la jurisdicción que resultaron severamente afectados por el reciente e intenso temporal de lluvias. El propósito central de la intervención oficial consistió en formalizar relevamientos técnicos en el terreno y coordinar esquemas de acción inmediata de forma conjunta con los consorcios camineros de la zona y la Dirección de Vialidad Provincial.
En el marco de este despliegue territorial, la funcionaria comunal visitó el paraje Cabeza de Caballo, uno de los puntos críticos donde el Consorcio Caminero de Villa Fortuni ejecuta a contrarreloj intensas tareas de relleno, perfilado y reacondicionamiento de las calzadas de tierra. Estas obras viales de emergencia resultan prioritarias para devolver la conectividad y asegurar la normal transitabilidad de las familias y de los pequeños y medianos productores agropecuarios que habitan en los diferentes parajes de la región.
De acuerdo con los testimonios recabados entre los pobladores, las abundantes lluvias registradas de manera consecutiva durante las últimas semanas provocaron importantes y preocupantes pérdidas en materia agrícola y ganadera. El fenómeno meteorológico causó el anegamiento de cultivos tradicionales, la incomunicación de los establecimientos rurales y una fuerte inmovilidad de los núcleos familiares ante un registro pluviométrico que ya se posiciona entre los índices históricos más elevados de los que se tenga memoria en el departamento General Güemes.
Frente a este complejo escenario social y productivo, la gestión conducida por el intendente Pío Oscar Sander dispuso un plan de contingencia humanitaria y logística que incluye el auxilio permanente de las comunidades. A través de vehículos oficiales adaptados, el municipio colabora activamente con el traslado estratégico de víveres, asistencia alimentaria y medicamentos esenciales, garantizando además la evacuación y el traslado de personas que requieren con urgencia concurrir a centros de salud locales o realizar trámites impostergables en la planta urbana.

