En continuidad con las acciones de sensibilización por el movimiento nacional «Ni Una Menos», la Subsecretaría de Familia, Igualdad y Género junto al Área de Juventudes coordinaron mesas de diálogo con alumnos de primer y tercer año del nivel secundario.
La Municipalidad de Juan José Castelli, a través de sus áreas sociales y de abordaje territorial, coordinó la ejecución de un nuevo Taller de Vínculos Saludables en las instalaciones de la Biblioteca Popular Escolar Martín Miguel de Güemes. El dispositivo de formación y debate ciudadano estuvo dirigido de forma específica a los estudiantes pertenecientes a primer y tercer año de la Escuela de Educación Secundaria (EES) N.º 184.
Esta intervención institucional se inscribe de manera directa en el calendario de actividades planificadas con motivo de la conmemoración y vigencia de las consignas del movimiento nacional “Ni Una Menos”. El propósito de la jornada fue consolidar una plataforma pedagógica que invite a las juventudes locales a reflexionar críticamente sobre las estructuras de relación vigentes, promoviendo la construcción de lazos afectivos e interpersonales basados de forma estricta en el respeto recíproco, la equidad y la resolución pacífica de conflictos.
La disertación y moderación de las mesas de debate estuvieron a cargo de la subsecretaria de Familia, Igualdad y Género, Solange Sander, junto al coordinador de Juventudes, Nicolás Gómez. Ambos funcionarios provinciales aportaron herramientas técnicas y dinámicas grupales que facilitaron la libre expresión de los alumnos, permitiendo identificar de forma temprana conductas de riesgo o modalidades de violencia que suelen naturalizarse en los entornos escolares, comunitarios o digitales.
Desde el Ejecutivo castellense, bajo la conducción del intendente Pío Oscar Sander y el secretario de Gobierno Ismael Pablo Barnes, ratificaron la importancia de dar continuidad y sostenibilidad a estos espacios transversales de concientización. Las autoridades locales enfatizaron que el desarrollo de políticas públicas orientadas a la deconstrucción de violencias en las infancias y adolescencias constituye una responsabilidad colectiva e indelegable, clave para forjar una estructura social comunitaria más justa, igualitaria y libre de opresiones.

